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La Federación Interamericana Empresarial (FIE), es una Corporación de derecho Privado y sin fines de lucro, cuyos estatutos fueron aprobados en Asamblea General del 15 de agosto del 2002 y aprobados por la Subsecretaria regional del Ministerio de Comercio Exterior, Industrialización, Pesca y Competitividad (MICIP) el 10 de junio del 2004.
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FINANZAS PÚBLICAS Y CRECIMIENTO, ALIANZA FAMÉLICA Imprimir E-Mail
Escrito por Econ. Jaime Carrera, Director del Observatorio de la Política Fiscal   
miércoles, 25 de agosto de 2010

El peso excesivo del gasto corriente, la imposibilidad de sostener altos niveles de inversión pública, la escasez de inversión extranjera directa y la falta de incentivos y seguridades para la inversión privada en general, una débil institucionalidad e imperio de la ley, infraestructuras deficientes, ojos cerrados al comercio y globalización, baja competitividad y productividad, entre otros, son factores adversos al imperativo de lograr un sostenido y elevado crecimiento económico y finanzas públicas sólidas.

PRESUPUESTO DE 2010
A pesar del flujo de ingresos no previstos, altos precios del petróleo y rendimientos tributarios aceptables, por el pago de la deuda flotante del año 2009 y la falta de créditos para financiar el déficit, en el primer semestre de 2010 el gobierno tuvo que contener el gasto público, principalmente la inversión. Hasta fin de año estará obligado a mantener la tendencia, por tanto, a reducir el déficit. Un posible escenario se muestra en el cuadro 1.

 En el primer semestre, el precio promedio del petróleo se ubicó por encima de los $70 por barril, superior a los $65 considerados en el presupuesto. Como se observa en el cuadro 1, además, ingresaron más de $400 millones por tarifas de salvaguardia, por el impuesto a los ingresos extraordinarios del petróleo y utilidades del Banco Central derivadas de la revalorización del oro. Se espera que en el segundo semestre ingresen $400 millones adicionales por los anticipos del impuesto a la renta. Sin embargo, los ingresos a fin de año no alcanzarán para cubrir las previsiones de gasto aprobadas en el Presupuesto del Estado.

 En el primer semestre el gasto total se ejecutó  39 %, con un mayor ajuste en la inversión pública. Restricción a pesar de los flujos de ingresos arriba citados. No se pagaron al IESS los valores por el 40 % de pensiones de los jubilados y los rubros de bienes y servicios apenas se ejecutaron en el 26 %. Los sueldos consumieron alrededor del 60 % del gasto corriente. El gasto de capital e inversión, en gran medida se limitó a satisfacer las transferencias a los Gobiernos Seccionales y el gasto social de carácter corriente que  presupuestó como inversión.

 Por la ausencia de créditos e ineficiencia del Estado, hasta el término de 2010 se espera continúe la restricción del gasto que en total podría ejecutarse en un 80 % de la estimación inicial. El gasto de capital sufrirá los mayores ajustes, alrededor del 30 %, afectando la consecución de la meta de crecimiento.

 Como el Estado no tendrá los dólares que le permitan satisfacer las necesidades de gasto, se verá en la obligación de reducir su déficit potencial de unos $3.800 millones, 7 % del PIB, hasta unos $1077 millones a fin de año, 2 % del PIB. Aún así, tendrá que conseguir nuevos créditos. En el primer semestre el Estado vendió al IESS $550 millones en bonos y la CAF prestó $250 millones. Cabe anotar, que en 2010 se cancelarán cerca de $500 millones del capital del préstamo de Petrochina y unos $42 millones en intereses. Es posible que se encuentre en proceso otro crédito por $1.000 millones con un banco chino, a fin de cubrir la brecha de financiamiento.

BAJO CRECIMIENTO, TARA SECULAR
En más de 300 años de período colonial el crecimiento económico fue insignificante. La actividad económica se redujo a la extracción de metales y especias, mientras, en occidente proliferaban inventos e innovaciones que dieron lugar a la revolución industrial. Desde el inicio de la República hasta fines del siglo XIX continuó el estancamiento de la época colonial.

Entre 1900-1920 la economía floreció gracias a los altos precios del cacao, hecho que posibilitó algunos avances en vialidad y otras áreas. En las dos décadas siguientes la economía ecuatoriana sufrió una profunda recesión producto de la caída de los precios y producción del cacao.  El costo fue un retroceso económico a nivel del año 1900. A partir de 1942 la economía comenzó a recuperarse  por nuevas exportaciones de café, arroz, caucho, madera, etc. Sin embargo, en esos años Ecuador ocupaba los últimos lugares en exportaciones.

En las décadas de los años 50s y 60s el PIB creció a una tasa promedio anual de 4,7 % gracias al banano. En los 70s, con el surgimiento del boom petrolero, el PIB creció en algo más del 9 % en promedio. En las décadas de los ochentas y noventas, con bajos precios del petróleo, la economía creció alrededor del 2 %, apenas para cubrir el crecimiento de la población. Entre 2000-2006 el PIB creció a un promedio de 5 % anual, con más petróleo y sus precios al alza. En los años 2007-2009, en el clímax del nuevo boom petrolero, el PIB aumentó 3,2 % de promedio anual y en 2010 se estima crezca la economía en 2,5 % (cuadro 2).

INVERSIÓN EXTRANJERA, ¡REPUTACIÓN, REPUTACIÓN, REPUTACIÓN!
La inversión extranjera directa (IED) llegó a un máximo del 3 % del PIB en 2003 (cuadro 3). Con excepción de 2008, desde 2006 la misma no alcanzó el 1 % del PIB. En el primer trimestre de 2010 la IED presenta un saldo negativo de $155 millones, debido a que en el sector transporte y almacenamiento se ha desinvertido, esto es, los pagos de las filiales nacionales hacia sus matrices extranjeras fueron superiores a los desembolsos recibidos (cuadro 4). Una parte de la inversión extranjera directa es autorizada por la Superintendencia de Compañías a empresas nacionales y sucursales de empresas extranjeras, cuyo monto en el primer trimestre de 2010 fue de apenas $71 millones. Otra parte se registra directamente por el Banco Central en las cuentas nacionales.

 De los $71 millones de IED autorizados por la Superintendencia de compañías, apenas 726 mil dólares se emplearon en la constitución de nuevas empresas, $69,7 millones fueron aumentos de capital de empresas existentes. De los aumentos de capital, tan solo $11,6 millones se efectuaron en numerario, $23,7 millones mediante compensación de créditos, $31,8 millones correspondieron a reinversión de utilidades. 

La IED es fundamental para el desarrollo del país e impulso a su crecimiento, sin embargo, existe aversión a ser parte del club de los países que la atraen. El ranking de los 25 países más atractivos para la IED del índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa de 2010 de AT Kearney, está liderado por China, Brasil ocupa el puesto 4 y Chile el 22. Se mira al populismo como elemento disuasorio de la IED, karma de la mala reputación del Ecuador,  que con dolor puede exclamar las líneas de Yago en el Otelo de Shakespeare: “¡Reputación, reputación, reputación! ¡Oh, he perdido mi reputación! Y todo lo que queda de mi es la bestia”.

FINANZAS PÚBLICAS, CRECIMIENTO E INVERSIÓN, RELACIÓN CON POBRES PERSPECTIVAS
Las finanzas públicas se muestran insostenibles en el mediano y largo plazo, tornan inviable un modelo económico sustentado en la expansión del gasto e inversión pública para sostener el crecimiento. Modelo de Estado, además, dogmático en apreciar su prevalencia en la actividad económica, relegando al sector privado un papel accesorio y de subordinación.

En este entorno son pobres las perspectivas para impulsar las decisiones de inversión, nacional y extranjera. La nociva combinación de una inversión pública con pocas posibilidades de sostenerse, peor incrementarse, y un casi nulo horizonte de confianza para la inversión privada, tendrá como lógica consecuencia la escasa posibilidad de mantener en el futuro elevadas tasas de crecimiento de la economía. La incapacidad de usar las mentes para crear riqueza, tiene raíces culturales de más de 500 años y se ha vuelto secular al amparo del populismo alentado por los recursos naturales.

Para reducir la pobreza, generar trabajo y alcanzar el bienestar general, Ecuador requiere sostener durante décadas tasas de crecimiento económico superiores al 6 % anual, posibles con un cambio radical del modelo de Estado y conducción económica inherente. Los países que han consolidado esta dirección mantienen Estados eficientes que, como árbitros justos en el control y regulación, facilitan y no obstruyen la actividad privada. Sobre la que asientan la responsabilidad de hacer crecer la economía y generar empleo, dotándole de un ambiente de confianza para invertir y hacer negocios, mediante el irrestricto respeto a la propiedad e imperio de la ley, estabilidad y libertad económica, responsabilidad fiscal, integración a un mundo global de capitales y comercio.

* Artículo publicado en revista Mipymes Jul – Ago de 2010.